Sistemas de protección antigranizo para cultivos

El granizo es un tipo de precipitación sólida que ocasiona grandes daños en los cultivos, incluso pérdidas completas de cosechas, y hasta la muerte de árboles. Las heridas que produce en ramas, hojas y frutos sirven como vía de entrada de distintos agentes patógenos que desarrollarán enfermedades.

En los últimos años y como consecuencia del cambio climático, estas precipitaciones se registran con mayor frecuencia y en épocas en las que antes eran menos habituales, pudiendo afectar momentos claves del cultivo, añadiendo un plus al daño que por sí mismas provocan.

Esto ha posicionado a las mallas antigranizo como una solución eficiente en la protección de los cultivos agrícolas, contra el daño ocasionado por el granizo.

Dependiendo de la región se utilizan en cultivos como: frutales de hueso y pepita (manzana, pera, melocotón, cereza), uva de mesa, banana, etc.

Las mallas de protección antigranizo están fabricadas en polietileno de alta densidad y el tipo de tejido que las caracteriza les proporciona mayor resistencia mecánica.

Deben ser capaces de resistir el peso del granizo cuando se acumula sobre ella y la fuerza del impacto de la piedra, sin deformarse, manteniendo su estructura, por lo que su tejido debe ser fuerte y resistente.

Las densidades de las mallas antigranizo que se utilizan con más frecuencia son 2,6×3 y 5×4 hilos/cm2, su elección dependerá del cultivo y condiciones climáticas de la zona, así como las necesidades de sombreo, el objetivo perseguido (adelantar o retrasar la cosecha), etc.

En manzana y otros frutales, es frecuente colocar mallas antigranizo de 5×4 hilos/cm2 en los laterales de las instalaciones para proteger contra la polilla del manzano o Carpocapsa (Cydia pomonella).

Existe una gran diversidad de colores: transparente, negra, blanca, roja, etc. que proporcionarán mayor o menor sombreo, difusión de la luz, o modificaciones espectrales que pueden promover variaciones en el color, contenido de azúcares, vigor de la planta, etc.

En manzano, por ejemplo, el color de la malla utilizada dependerá del color de la piel del fruto, así en variedades verdes y amarillas (‘Granny Smith’ y ‘Golden’), se utilizan mallas antigranizo de color negro, mientras que en variedades bicolores (‘Gala’, ‘Fuji’, ‘Pink Lady®’) se utilizan de color gris y blanco principalmente.

Instalación de malla antigranizo

Generalmente las mallas antigranizo se instalan sobre el cultivo, a modo de techo, en estructuras robustas y bien fijadas, formadas por anclajes y postes de cemento o madera, a los que se une el cableado que las sujetará. Según el tipo de instalación pueden utilizarse elásticos, que permitirán la evacuación del granizo.  Para la sujeción de la malla se utilizan accesorios especialmente diseñados para este fin, que no la dañan y aseguran una unión fuerte y duradera.

Otras veces se cubre al cultivo por hileras, rodeando por completo la hilera de árboles.

Tipos de instalación

Existen distintos tipos de instalaciones de malla antigranizo, algunos de ellos permiten la descarga directa y continuada del granizo en las calles o cabeceras mediante un sistema de pendientes y elásticos. Otros mecanismos soportan el granizo sobre la malla, es decir que permanece sobre ésta hasta que se derrite.

La mayoría de estos sistemas permiten que la malla antigranizo se pueda recoger sobre la hilera de árboles en las épocas en las que no hay riesgo de granizo. La unión de las mallas en el centro de la calle de la plantación se realiza mediante elásticos, accesorios de unión, o sistemas de cremallera.

Si en la zona hay vientos fuertes, se pueden colocar estructuras cortavientos de 3 hasta 6 m de altura para que protejan también la estructura antigranizo.

Ventajas de las instalaciones de malla antigranizo

  • Protegen al cultivo de los efectos dañinos del granizo.
  • Reducen las necesidades de riego, al disminuir la velocidad del aire y por tanto la evapotranspiración.
  • Mejoran la calidad de la fruta: reducen los daños por golpe de sol o quemado y por determinadas alteraciones fisiológicas, influencian la coloración.
  • Protegen frente a los daños ocasionados por aves y murciélagos.
  • Incrementan la rentabilidad de la explotación: mediante la elección del color de malla es posible adelantar o retrasar la cosecha buscando los mejores precios del mercado, y sobre todo la protegen.

Mallas antigranizo