Ventajas del cultivo de pitaya en invernaderos de malla

La pitahaya (Hylocereus spp.), también conocida como fruta del dragón, es una planta cactácea perenne originaria de América Central y del Sur.

Existen distintas variedades de pitahaya, algunas de ellas son Hylocereus megalanthus, Hylocereus undatus, Hylocereus costaricensis. Su fruto es de un llamativo color rosado o amarillo, con la pulpa blanca, amarilla o rosa, según la variedad.

Su cultivo comercial se ha extendido ampliamente a nivel mundial, algunas de las razones son:

  • Fácil multiplicación: por esquejes, es la forma más rápida y que asegura menor variabilidad genética, para obtener una planta idéntica a la planta madre.
  • Bajas exigencias en requerimientos hídricos y gran rusticidad.
  • Demanda en aumento por su excelente valor nutricional: antinflamatorio, antioxidante, rico en fibras, bajo en carbohidratos, refuerza el sistema inmune, ente otros.
  • Buenos precios de mercado.

El sistema de cultivo que se utilice para su producción (invernaderos de mallas, plástico o cultivo al aire libre) dependerá de las características climáticas del lugar y de la variedad. Se debe tener en cuenta que es originaria de zonas tropicales y subtropicales.

En Taiwán, región de clima subtropical, se ha demostrado que el cultivo de pitaya de pulpa blanca (Hylocereus undatus ‘VN White’) en invernaderos de malla o casas de malla tiene numerosos beneficios:

  • Actúan como barrera física frente a plagas de cierto tamaño (escarabajos, chinches, moscas, etc.), reduciendo así su presencia y el uso de biocidas.
  • Sustituyen el embolsado de frutas de plantaciones a campo abierto.
  • Protegen frente a la radiación solar excesiva, por lo que reduce el quemado de frutos.
  • Incrementan significativamente el peso promedio de los frutos sin afectar su contenido en azúcares y acidez.
  • Favorecen una adecuada ventilación evitando incrementos de temperatura, utilizando mallas agrícolas con porosidad suficiente.
  • Contribuyen a mantener una mejor fotosíntesis (evitan la fotoinhibición, al reducir la cantidad de radiación fotosintéticamente activa (PAR) y al aumentar la cantidad de luz dispersa).

Los brotes de pitaya de pulpa blanca son sensibles a las altas temperaturas y a la luz solar fuerte en verano, son propensos a las quemaduras solares, lo que puede reducir el rendimiento, por lo que el uso de mallas de sombreo puede ayudar a minimizar las quemaduras solares y maximizar el rendimiento y la calidad de la fruta durante el período reproductivo natural.

La coloración de la piel, en la pitaya de pulpa blanca, está influenciada por la formación de betacianina (favorecida por altas temperaturas y alta intensidad de luz) y la degradación de la clorofila (favorecida por ambientes oscuros). También es afectada por temperatura y luz. El equilibrio entre los dos pigmentos determina el color del fruto. La coloración de la piel de diferentes especies/cultivares pueden responder de manera diferente a la sombra.

Las condiciones de las instalaciones y la gestión del cultivo se ajustan específicamente al clima local y las variedades que se cultivan.

Para saber cuales son las mallas ideales para el cultivo de pitaya contáctanos info@greennetsagro.com.

Pitaya

Fuente: https://www.juntadeandalucia.es/ Net Houses Effects on Microclimate, Production, and Plant Protection of White-fleshed Pitaya. HORTSCIENCE 54(4):692–700. 2019