En 2013 se identificó y caracterizó en España (Almería y Murcia) una nueva enfermedad viral que afectaba gravemente al calabacín, en cultivos tanto extensivos como bajo invernaderos. También se aisló en muestras de pepino, calabaza y melón que presentaban los siguientes síntomas: mosaico amarillo intenso, rizado y deformación de las hojas, y enanismo y pérdida de vigor muy pronunciados en las plantas. Fue identificado como virus Nueva Delhi (ToLCNDV).
Este virus, fue descrito por primera vez en la India en 1995, aunque actualmente, se ha informado de su presencia en varios países y en varios hospedadores:
Calabacín, Luffa cylindrica, Cucurbita moschata, Pepino,Tomate, Cucumis melo.
Al igual que TYLCV, ToLCNDV es transmitido por la mosca blanca Bemisia tabaci circulante y persistente, por lo que este vector puede permanecer virulífero durante toda su vida.
Síntomas
Los síntomas asociados con este virus son más evidentes en las hojas jóvenes que se enrollan, permanecen pequeñas y amarillas (amarillamiento internerval más o menos intenso). En las hojas más viejas, las zonas entre las venas se tornan a amarillo en forma de mosaico y se enrolla.
El crecimiento de las plantas puede ralentizarse gravemente o incluso bloquearse por completo.
En calabacín se puede observar que los frutos adquieren una piel rugosa y que pueden aparecer grietas en sentido longitudinal, que ocasiona un grave deterioro de la cantidad y la calidad del producto, ocasionando una pérdida significativa de rendimientos e ingresos para el productor.
Debido a que el virus tiene diferentes cepas, los síntomas difieren según la planta huésped.
Control
Para una adecuada gestión integrada del virus de Nueva Delhi (ToLCNDV) en el cultivo de calabacín en invernadero debemos realizar el control del vector del virus Bemisia tabaco así:
- Sueltas selectivas del ácaro depredador Amblyseius montdorensis.
- Extremar las medidas de aislamiento en la estructura del invernadero, especialmente en las bandas y en las puertas. Es imprescindible verificar que no existen resquicios por donde pueda entrar la mosca blanca. Para ello, es muy importante revisar los cerramientos y utilizar mallas anti-insectos de densidad adecuada para evitar el ingreso de esta plaga.
“Nuestra malla recomendada para este tipo de virus es la malla anti-insectos 20×10 hilos/cm2. La moderna maquinaria con la que es fabricada asegura una alta uniformidad de poros, evitando que Bemisia pueda atravesarla en toda su extensión.”
Prevención
Medidas culturales como la eliminación de todos los restos de cultivo y malas hierbas como primer paso (las pupas y larvas de mosca blanca pueden permanecer en estos) y antes de iniciar la colocación de trampas adhesivas.
