Sequía en la Agricultura ¿Cómo afrontarla?

La sequía es un fenómeno que afecta a diversas regiones del mundo y representa un desafío significativo para la agricultura. La disponibilidad limitada de agua para las producciones agrícolas puede tener consecuencias devastadoras, lo que lleva a la pérdida de cultivos, la disminución de la productividad y la inseguridad alimentaria. En este contexto, la agricultura protegida y el uso de mallas agrícolas se presentan como soluciones efectivas que promueven la utilización responsable de este recurso.

El cambio climático y sus consecuencias en la agricultura

Según los expertos de Naciones Unidas, el cambio climático supone la alteración de la composición de la atmósfera global que causa múltiples consecuencias negativas para la naturaleza y la vida. La falta de precipitaciones unido a temperaturas inusualmente altas, como las de este año y el pasado, ponen en duda el abastecimiento de agua para el uso humano, la agricultura y la producción de energía, en países como Francia, España e Italia, según el último informe del Centro Común de Investigación (CCI) de la UE sobre la sequía en Europa.

La mayor parte de la península ibérica se encuentra en una situación seca o extremadamente seca. Reservas hídricas en mínimos de su capacidad, suelos secos y agrietados, bajos rendimientos agrícolas e incluso pérdidas de cultivos; todo ello unido a elevadas temperaturas que aumentan la evaporación y la evapotranspiración complican aún más el panorama.

Agricultura protegida como solución

En la agricultura protegida se crean condiciones óptimas para el crecimiento de los cultivos, protegiéndolos de los elementos adversos del clima y optimizando el uso de recursos como el agua.

En este sentido, la protección reduce las necesidades de agua del cultivo, hecho que se ha demostrado en frutales de hueso bajo malla antigranizo, determinándose que es la reducción de la velocidad del viento la causante de la disminución de la evapotranspiración del cultivo y por consiguiente su demanda hídrica.

Ilustración noticia sequía

Ventajas de utilizar mallas agrícolas para el ahorro y buen uso del agua

Las mallas agrícolas ofrecen una serie de ventajas que contribuyen al ahorro y buen uso del agua en la agricultura protegida como, por ejemplo:

  • Reducción de la evaporación y la transpiración: Las mallas agrícolas reducen la pérdida de agua por evaporación y transpiración al actuar como una barrera que retiene la humedad alrededor de las plantas. Esto ayuda a optimizar el uso del agua, evitando su desperdicio.
  • Protección contra la erosión del suelo: Las mallas agrícolas también juegan un papel importante en la protección contra la erosión del suelo. Al actuar como una cubierta, evitan que el viento y la lluvia arrastren la capa superficial del suelo, lo que contribuye a mantener su estructura y nutrientes.
  • Control de malezas y plagas: Las mallas agrícolas actúan como una barrera física. Esto reduce la necesidad de utilizar productos químicos para el control de plagas, lo que a su vez contribuye a la protección del agua y el medio ambiente.
  • Mejora de la eficiencia del riego: Al reducir la evaporación y la transpiración, las mallas agrícolas permiten una mayor eficiencia en el riego. Esto significa que se requiere menos agua para mantener los cultivos adecuadamente hidratados, lo que se traduce en ahorro de recursos y costos.

Nuestras mallas GreenNets son 100% reciclables y ofrecen soluciones efectivas que pueden beneficiar la conservación del agua y maximizar su uso en la producción agrícola. Tomar medidas oportunas para afrontar desafíos como la sequía es un deber en todos los sectores y a todos los niveles. Si deseas más información contáctanos info@greennetsagro.com

Fuentes: https://es.euronews.com/green/2023/03/28/los-paises-europeos-se-enfrentan-a-otro-ano-de-sequia-por-la-falta-de-lluvias-y-un-consumo, https://www.rtve.es/noticias/20230523/sequia-ultima-hora/2438756.shtml,https://ahorroaguaenfrutalesdehueso.es/